Ha vuelto a pasar. Caminaba tranquila, como de costumbre, cuando el azar quiso que al doblar una esquina nos tropezásemos.
Había pasado tanto tiempo desde la última vez nos vimos que tuvimos la impresión de habernos chocado con un extraño.
Nos saludamos cordialmente, nos dimos los dos besos de rigor y nos preguntamos por nuestras vidas, qué había sido de nosotros en ese tiempo. Me propusiste tomar un café para acompañar a nuestros recuerdos. Mi mente dijo no, mi corazón que tal vez en otro momento, y mi boca sólo se atrevió a decir que sí.
Caminamos un par de calles hasta dar con una cafetería de nuestro agrado. Nos sentamos y pedimos nuestra consumición, mientras unas cosquillas en el estómago me consumían a mí.
Mientras me hablabas de lo que habías hecho hasta ahora, de tus planes y tus cosas, yo intentaba mantener la cabeza fría, no volver a caer en un pozo sin fondo.
Llegó mi turno; tenía que contarte qué había sido de mí en estos años. Mentí, te dije que me había ido bien, que tenía muchos planes, pero en realidad no tenía ningún plan, y mi vida no estaba mal, pero no era completamente feliz.
Hubo un momento en el que nos quedamos callados sin saber muy bien qué decir. Nos miramos a los ojos, sonreímos, y me preguntaste si seguía viviendo en la dirección que él tenía apuntada. Asentí. Y no sé como, quedamos en vernos el viernes por la noche.
Cuando llegó el viernes abrí la puerta sin necesidad de que llamaras al timbre. Aunque cuando nos reencontramos me pareciste un extraño, sigo conociéndote bien, y sé que estarías en el rellano dudando entre entrar y no entrar.
Te invité a pasar, dejar la chaqueta en el perchero y las dudas en la puerta. Nos miramos y pasó lo que llevábamos esperando desde que éramos prácticamente unos críos.
La noche se hizo corta, el desasosiego al ver que ya no estabas enorme, y tu recuerdo, otra vez, infinito.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
7 comentarios:
Muy bueno, has hecho que por un momento me encontrara en medio de vosotros dos... ya sé que es el instinto voyeur de todo ser humano, pero por una vez me ha gustado esa sensación y no he tenido ningún tipo de remordimiento. Imposible explicar esa sensación.
olaaa wapiii!! a ver si aora se pone el comentario xq ase unos dias te puse un comentario y no se puso ¬¬' c el otro blog era mas facil ete es un lio :(
tqmmmmmm mi niña!! espero que estes super bien!!
pd: perdona mi niña soy la nury
joder la gente se pone nicks raros yo tamb jaja (culo veo culo quiero :p)me suena mazo no lo pusistes ya uno muy muy parecido?
Y nada por lo demas gracias por felicitarme :-)
1besazo
El loco del rincón, muchas gracias por tu comentario. Supongo que no has tenido ningún tipo de remordimiento porque eran dos personajes ficticios, pero si hubiesen sido de verdad, igual sí que te hubiera dado un poco de corte.
Por cierto, te dejé un comentario en tu blog, pero no aparece publicado... cachis... ¡Un saludo!
¡Nury! Ya te echaba de menos por estos lares. Es un lío al principio, después te acostumbras. Además, este blog da muchos menos problemas que el otro. Ya te pillaré un día por el MSN. Un besote!
Gonza... mira que eres envidioso... Puse uno parecido, pero con final totalmente distinto.
Un saludo!
tia cm te puedo gustar conchita, a mi me gusta mas contarzan
Anónimo... ¿Nos conocemos de algo? Si es así te pediría que por favor te identificaras.
Gracias por tu comentario-chiste.
Saludos.
Publicar un comentario